November 11, 2009

Caballos de plata



Columna en Revista América Economía, Noviembre 2009


Juan Foxley R.

Ese dicho antiguo de “cerrar la puerta del establo después que se arrancó el caballo¨, por supuesto vale también para el riesgo financiero mal manejado. Y es que deberíamos saber hace rato que, por ejemplo, cuando se especula con el momento ideal para comprar/vender acciones, el destino seguro es perder plata, cuando no horas de sueño y placer.

Hoy cuando los mercados bursátiles recuperan precios y calma, vale la pena recordar el valor de la disciplina (y la tontera del oportunismo). La evidencia internacional muestra que los ahorrantes, especialmente los chicos, llegan tarde y fracasan la mayor parte de las veces que tratan de anticiparse para ganar. Peor aún cuando los asesora el pánico.

El caso de los afiliados de Fondos de Pensiones en Chile es ilustrativo.
La estadística de traspasos entre los multi-fondos muestran que hasta el último momento pre-crisis (Julio 2008), los que se cambiaban en busca de mayor riesgo (hacia Fondos A-B) eran mayoría.

Al revés, con el caballo ya arrancado en Septiembre-Octubre 2008, el traspaso asustadizo hacia los fondos C-D-E superó en 13 veces el tránsito en sentido contrario. Qué pena, para los asustados ya era tarde. Luego y desde Mayo de 2009, cuando se observa cierta recuperación, el flujo neto hacia los riesgosos A-B empieza a reaparecer.

Así las cosas, el inversionista promedio que se sintió quizás astuto, subiéndose al carro alcista, el mismo que más tarde arrancó asustado y que ahora considera reingresar está pagando caro y hasta tres veces, su falta de disciplina. Solo un corredor de bolsa que vive de las comisiones que deja cada bolita lanzada a la ruleta, podría alegrarse de tanta conducta errática.

Lección 1: La disciplina paga, el trading oportunista cobra. El riesgo no es gratis y rara vez se puede comer bien y dormir bien a la vez.

Por otro parte, el mismo caso de los Fondos de Pensiones, dejó experiencias útiles en el lado de los fondos menos riesgosos. Esto debería preocuparnos si pensamos que es allí donde deberían residir los ahorros de los que se acercan al retiro.

Así nos dimos cuenta que la ley estipula que el fondo menos riesgoso no es el destino automático para el cotizante de mayor edad. Si se quiere entrar al Fondo E hay que declararlo expresamente y quienes están a menos de 10 años de cumplir la edad legal de pensión, son automáticamente asignados al Fondo D, no al E. ¿Por qué? ¿Por qué la ley limita el riesgo mínimo al fondo D que no es el menos riesgoso? ¿No son acaso los más viejos la encarnación misma de la aversión al riesgo?

Otra experiencia es que el Fondo E, supuestamente menos riesgoso, no contiene solo activos de renta fija. Las acciones son todavía elegibles para los Fondos E. Esta disposición que no estaba en la idea original de multi-fondos fue agregada en el propio Parlamento en medio del boom accionario pre-crisis.

Lección 2: Las regulaciones respecto de límites de inversión en fondos de ahorro obligado, debe ofrecer al menos una alternativa que tienda a cero el riesgo de pérdida para los más viejos.

Además tiene que inducirlos a tomar por omisión esa alternativa segura.

Lamentable que esta segunda lección no parece aún aprendida cuando se necesita apenas un ajuste menor a las regulaciones. Ojalá gobierno y legisladores presten la atención que el tema merece, independiente de calendarios electorales. Y ojalá antes que se arranquen los próximos caballos.




October 19, 2009

October 06, 2009

Inscripción automática, donación promisoria



La donación de órganos es uno de esos campos donde el diseño de políticas puede beneficiarse de los avances de la rama conocida como Economía del Comportamiento (Kahneman, Tversky, Goffman y Thaler, entre otros).

Si siguiéramos un enfoque de economía tradicional, la decisión individual de transferir órganos estaría dada por las propias preferencias, los valores y las creencias pero si extrapolamos el economicismo, también por los precios relativos y la restricción presupuestaria.

Aunque se ha sabido de personas que ofrecen comprar o vender órganos en E-Bay u otros sitios, el hecho es que las sociedades repugnan la idea. Nadie quiere ver a los más ricos comprando su lugar en listas de espera y menos a pobres haciendo caja con trozos de su cuerpo.

En cambio, son los arreglos altruistas formales los que sirven hoy al propósito de salvar y alargar vidas en muchos países. Así circunscrito, el problema se traduce entonces en cómo maximizar la oferta. Y es aquí donde la forma concreta que se elija para comprometer las donaciones puede ser crucial para que el sistema funcione. Son dos las alternativas conocidas de reclutar donantes:

(a) Pedir manifestar expresamente la voluntad de donar, por ejemplo, al renovar nuestro carnet de manejar;

(b) Ser inscrito “por defecto” y tener luego la opción de deslistarse. Este último es el criterio que sigue el proyecto de Ley que se discute en Chile. Toda persona mayor de 14 años será considerada donante una vez fallecida, a menos que en vida haya manifestado su intención o voluntad de no serlo mediante simple declaración escrita y firmada.

La respuesta tradicional en economía sería que (a) y (b) dan lo mismo. Si los costos de registrarse o borrarse son similares, la nómina de oferentes potenciales tendrá el mismo tamaño.
Sin embargo, los avances en Economía del Comportamiento nos sugieren que no es así y que la forma de preguntar (lo que se conoce como ¨framing¨) condiciona las respuestas, y con ello, la longitud de la lista de donantes potenciales. Así lo muestra la experiencia Europea. Un estudio citado por Richard Thaler encontró que las tasas de consentimiento son mucho más bajas cuando se obliga a manifestar la voluntad expresamente. La diferencia es especialmente notable entre naciones culturalmente similares como Alemania y Austria. (Fuente de gráfico arriba : “Do Defaults Save Lives?” Eric J. Johnson and Daniel Goldstein. Science 21 November 2003:Vol. 302)

La interpretación de los autores es que, ante temas que envuelven reflexiones relativamente más profundas, el (bajo) costo de pronunciarse no es lo más relevante. Lo más costoso en cambio, sería el proceso de discernimiento en sí. Por lo tanto, lo más barato sería la inacción y la respuesta por omisión sería la opción dominante.

Así entonces, el proyecto Chileno en trámite (conocido como ley del Donante Universal) ofrece perspectivas de mejorar ostensiblemente el potencial de donantes dada su característica de inscripción automática con des-inscripción voluntaria y, entendemos, sin parientes con derecho a veto.

Solo nos queda esperar la pronta conclusión legislativa para una ley que parece estar estancada en la Cámara de Diputados mientras muchos esperan su posibilidad de alargar la vida.

September 22, 2009

Según el favor del viento

Artículo Publicado en Revista América Economía

Edición impresa N° 379-Septiembre 2009


Sobre cómo el miedo hace perder oportunidades en el manejo del riesgo y el retorno de los fondos soberanos en Chile


September 02, 2009

Conflictivos intereses

Las tasas reales de colocación cobradas en promedio por los bancos durante el primer semestre de 2009 son similares a las observadas en el año anterior a la llamada crisis sub-prime.

Si bien es cierto que hubo una leve alza en Junio-Julio 2009 (probablemente en reacción a la aparición de tasas de inflación negativas)- lo cierto es que las tasas en UF son menores a las observadas en diciembre 2008, en todos los montos y los plazos informados por la Super de Bancos.

A su turno, el spread neto- (márgen entre tasas de colocación y captación restado el costo del encaje)- había aumentado levemente. Desde 1.83 en Agosto 2008 a 1.99 en Julio 2009, para operaciones en UF entre 90 días y un año.

Ciertamente que los números no hablan de una restricción aguda ni creciente en el acceso al crédito. Sin embargo, es probable que deudores con mala o desconocida reputación de repago, enfrenten las dificultades propias de una economía que ha aumentado su riesgo, mientras por supuesto se mantienen, las regulaciones prudenciales que protegen a los depositantes.

September 01, 2009

Tipo de cambio y productividad del sector público


Predecir la caída de 13.8% del tipo de cambio nominal del US Dólar en este año habría sido, en el mejor de los casos, un afán ilusorio (y en el peor, una asesoría fraudulenta).

Siempre habrá alguien que acierte pronósticos, pero no es posible saber si ello es genialidad o suerte. Por lo demás, la competitividad de un país se mide por su tipo de cambio real (ha caído 11.8% en el año) y es aún menos pronosticable, pues depende de variables de suyo exógenas (como la paridad Euro-Dólar y la inflación de cada uno de los socios comerciales).

Así, mejor que jugar al adivino sería, creo, levantar la vista y asociar el tipo de cambio al crecimiento y, muy especialmente al gasto y productividad del sector público.Se suele admitir en la literatura que los países que crecen (supondremos Chile lo hará desde 2010) deberán soportar la caída secular de su tipo de cambio real.El argumento (efecto Balassa-Samuelson) reza así:

«Cuando se crece, los aumentos de productividad benefician más a los bienes transables internacionalmente».

Así, los precios de los productos transables (desde los berries hasta los blackberries) caerían en relación a los de aquellos bienes y servicios no-transables, esto es, los que circulan solo en el país (desde ladrillos a gásfiters). ¿Por qué?

Porque a los no-transables no les llegan las disminuciones de costos que impone la competencia externa en una economía abierta, y terminan encareciéndose. Pues bien, como el tipo de cambio real refleja el cuociente entre esos dos precios, entonces el valor de la divisa deberá caer cuando crecemos.

En realidad, la evidencia empírica es menos conclusiva. Por ejemplo, un estudio del NBER (Takatoshi, 1997) encuentra resultados disímiles entre países APEC. Harberger (2003) llega a algo similar en otros países crecedores.La explicación plausible es que las ganancias de productividad pueden impulsarse también desde los sectores de bienes no-transables. Y aunque se piensa a veces en estos últimos solo como servicios de peluqueros o notarios, en realidad los no-transables reúnen a amplios sectores tales como construcción y comercio, pero especialmente a todos los servicios estatales.

Por cierto toda la gestión pública es modernizable en Chile. Su productividad puede saltar, tal como lo hizo en las últimas décadas la agroindustria, manufactura y minería a partir de la apertura al comercio exterior. Hoy, fuera de la retórica de la innovación, no se ven programas de reforma del sector público que respondan al nuevo desafío.

www.juanfoxley.cl